Hoy me apetece más que nunca un abrazo, pero no cualquier abrazo, quiero su abrazo.
Todos sus abrazos, todos los que tenga para dar; de día, de noche, haga frío, calor, tormenta, bochorno, esté cayendo el diluvio universal o se esté acabando el mundo...
Porque sí, quiero tenerle a mi lado de todas las formas posibles, de frente, de perfil, borracho, sonriendo, durmiendo, gritando y recién levantado por las mañanas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario